Etiology First
Lower-leg wounds rarely have a single cause. The most common are venous (swelling, brown skin staining, weeping ulcers near the medial malleolus), arterial (painful, “punched-out” wounds in patients with peripheral arterial disease), and mixed. Diabetic neuropathy, lymphedema, and prior trauma frequently complicate the picture.
Why Generic Care Fails
A venous ulcer left without compression will not heal. An arterial wound treated with compression can worsen. The first job is to identify the dominant cause so the right combination of moisture management, compression, debridement, and offloading can be applied.
What We Do
Dr. O’Carroll evaluates vascular status (often with non-invasive arterial studies), debrides nonviable tissue, prescribes the appropriate dressings and compression, and coordinates with vascular surgery, infectious disease, or endocrinology when needed. Advanced therapies - bioengineered skin substitutes, growth factor preparations - are used for chronic, non-healing wounds.
Prevention
Daily skin checks, prompt attention to small cuts, well-fitted footwear, and consistent compression for venous disease are the cornerstones of preventing recurrence.
Primero la causa
Las heridas de la parte inferior de la pierna rara vez tienen una sola causa. Las más comunes son las venosas (hinchazón, manchas cafés en la piel, úlceras supurantes cerca del maléolo medial), las arteriales (heridas dolorosas, con aspecto “perforado”, en pacientes con enfermedad arterial periférica) y las mixtas. La neuropatía diabética, el linfedema y traumatismos previos complican con frecuencia el panorama.
Por qué falla el cuidado genérico
Una úlcera venosa que se deja sin compresión no sanará. Una herida arterial tratada con compresión puede empeorar. La primera tarea es identificar la causa dominante para poder aplicar la combinación correcta de manejo de la humedad, compresión, desbridamiento y descarga.
Lo que hacemos
El Dr. O’Carroll evalúa el estado vascular (a menudo con estudios arteriales no invasivos), desbrida el tejido no viable, prescribe los apósitos y la compresión adecuados y coordina con cirugía vascular, infectología o endocrinología cuando es necesario. Para las heridas crónicas que no cicatrizan se utilizan terapias avanzadas: sustitutos de piel bioingenierizados y preparaciones con factores de crecimiento.
Prevención
Las revisiones diarias de la piel, la atención inmediata a cortes pequeños, el calzado bien ajustado y la compresión constante en la enfermedad venosa son los pilares para prevenir la recurrencia.